Los pilotos de carreras de el automóvil suelen llevar relojes robustos, con muchas funciones y que reflejan el mundo de alta velocidad de los deportes de motor. Estos relojes suelen incluir una función de cronógrafo, esencial para cronometrar las vueltas, y una escala taquimétrica para calcular la velocidad. Marcas como Rolex, con su Daytona, TAG Heuer, con las series Carrera y Monaco, y Omega, con su Speedmaster, son opciones muy populares. Estos relojes no sólo son prácticos para los precisos requisitos de racing , sino que también simbolizan una conexión con la herencia y el prestigio de este deporte. Sus diseños incorporan a menudo elementos inspirados en la ingeniería automovilística, lo que los convierte en los favoritos de los pilotos que valoran la precisión, la durabilidad y el estilo.