Los medidores VU (unidad de volumen) están diseñados para proporcionar una representación razonablemente precisa de la intensidad de audio percibida, pero no son precisos a la hora de medir los picos de nivel de audio. Su precisión radica en que reflejan el nivel medio de la señal, reflejando fielmente la forma en que el oído humano percibe la sonoridad. Sin embargo, debido a su lento tiempo de respuesta, que suele rondar los 300 milisegundos, los VUmetros pueden no captar con precisión los picos transitorios y las señales de audio que cambian con rapidez. Esta característica los hace menos adecuados para tareas que requieren una monitorización exacta del nivel de pico, como en la producción de audio digital, donde evitar el recorte es fundamental. En su función prevista de medir la sonoridad general, los vúmetros son fiables y eficaces.